Una de las cosas que hemos hecho desde siempre par que las niñas gustaran de comer fruta, es tenerla a su alcance. Tenemos un espacio en el que están puestas todas las frutas que compramos a la semana, lavadas y listas para ser devoradas
Cuando tienen hambre se sirven ellas mismas y así nos aseguramos de que siempre coman al menos
tres variedades diferentes.
En el desayuno es fácil ver a Sofía buscando (y encontrando) alguna fruta de sus preferidas…